< Cómo evitar que las hemorroides aparezcan de nuevo
Ejercicios de Kegel para el tratamiento de hemorroides >
20 de Julio de 2010
Cómo reconocer hemorroides trombosadas
Muchas personas (sobre todo, quienes no las han padecido) creen que las hemorroides son un problema leve que no representa más que una pequeña incomodidad. Sin embargo, a veces las hemorroides son dolorosas, pican, y la hinchazón se convierte en algo más que una pequeña molestia.
Las hemorroides también pueden volverse muy graves, y por eso son más un problema de salud que un simple estorbo. Algunas hemorroides se trombosan. Puede parecer una palabra graciosa, pero cualquiera que haya tenido hemorroides trombosadas podrá decirte que no tienen nada de divertido.
¿Cómo sabes si tienes hemorroides trombosadas? Hay algunas características que las diferencian de las otras, las hemorroides más “suaves”.
Síntomas de las hemorroides trombosadas
La hemorroide es. en realidad. una varicosidad del recto. Pueden desarrollarse dentro o fuera del canal anal. A veces no hay dolor, y a veces se siente un dolor leve. A veces hay algo de picor, y otras veces se sufre un picor tan fuerte que ni siquiera es posible sentarse. La vena y algo del tejido que la rodea pueden volverse un bulto inflamado y palpitante.
Si la hemorroide se comprime, el flujo de sangre puede volverse más lento. Si esto sucede, entonces la vena se hinchará aún más. Entonces es posible que crezca un coágulo de sangre dentro de la hemorroide. Cuando se desarrolla un coágulo, tienes una hemorroide trombosada.
Este problema puede causar que el flujo de sangre a través de la vena se bloquee. Cuando esto pase, te darás cuenta. El dolor asociado a las hemorroides trombosadas es mucho mayor que el de las hemorroides comunes. Otra diferencia es cómo se sienten. Mucha gente describe la sensación como tener una pequeña grapa en la apertura del recto.
Este tipo de hemorroides puede ser bastante peligroso, y requiere atención médica. Uno de los peligros de tener hemorroides trombosadas y no tratarlas, es la posibilidad de que el coágulo se transfiera a otras zonas, y se convierta en un problema mayor para cualquier parte del cuerpo, como el corazón, los pulmones o el cerebro. Otro posible problema es que la vena desarrolle una gangrena, lo cual podría llevar a una infección séptica, provocando la muerte.
Si sientes mucho dolor en tus hemorroides, deberías hacerlas ver por un doctor para asegurarte de que no se han trombosado.
Publicado en: Consejos sobre hemorroides

